Este jueves 25 de diciembre se conoció la triste noticia del fallecimiento de Erio Santo Cassettai, sanfrancisqueño ilustre y símbolo indiscutido del básquet de la ciudad, a los 97 años de edad. El “Patón” dejó una huella imborrable en la historia del deporte local, no solo por su talento dentro de la cancha, sino también por su rol como referente y embajador del básquet argentino.
Cassettai fue jugador de su amado El Ceibo, integrando el primer equipo en los años fundacionales del club. Durante las temporadas 1945 y 1946 fue protagonista de campañas memorables, cuando la institución sanfrancisqueña marcó una época dorada y sentando las bases de una identidad que perdura hasta hoy.
Su extraordinario nivel lo llevó luego a brillar en San Lorenzo de Almagro, donde se convirtió en una verdadera leyenda del básquet azulgrana. Multicampeón durante las décadas del 50 y 60, fue parte del histórico equipo que conquistó el Campeonato Argentino de Clubes en 1958 y alcanzó el subcampeonato sudamericano ese mismo año, consolidando al Ciclón como una potencia continental. La huella que dejó en el club fue tan profunda que en 2010 se inauguró en Boedo una escuela de minibásquet que lleva su nombre.
El recorrido de Cassettai también incluyó la representación de la Selección de San Francisco, la Selección de Córdoba y la propia Selección Argentina, ratificando su condición de referente. Su legado deportivo y humano permanecerá vivo en la memoria del básquet sanfrancisqueño y nacional.